Pie de atleta El pie de atleta, un problema que puede afectarnos a todos pero tenemos más posibilidades si el gimnasio es uno de nuestros hábitats naturales.

El pie de atleta es una molesta infección por hongos en los pies que puede afectar a todo tipo de personas, no sólo a los deportistas, y que se contagia con bastante facilidad. El picor es el primero de los síntomas. ¿La solución? Detectarlo y tratarlo con rapidez.

¿De dónde vienen los hongos?

Aunque no los veamos, se encuentran repartidos por todo nuestro entorno. Si entran en contacto con la piel, el cabello o las uñas, se adhieren fácilmente, pudiendo provocar una infección fúngica, también llanada micosis.

¿Cómo se contagian los hongos?

Una persona infectada, al caminar descalza, pierde unas escamas finísimas de la piel que contienen esporas de hongos, que pueden contagiarse fácilmente al entrar en contacto con la piel de otras personas.

Los pliegues de las ingles, las axilas y, sobre todo, los espacios entre los dedos de los pies, son las partes del cuerpo más propensas a la infección.

¿En qué zonas hay más riesgo de contagio?

Los ambientes húmedos son los que reúnen mayores condiciones. Por esta razón, es muy importante tener la máxima precaución en piscinas, saunas, duchas y gimnasios.

¿Hay alguna fórmula eficaz contra los hongos?

Existen antifúngicos eficaces que penetran en las capas más profundas de la piel hasta eliminar y curar los hongos.

El clotrimazol es un antifúngico que actúa eficazmente en cualquier momento de la infección, desde el inicio hasta la infección ya instaurada, y contra los microorganismos que causan la infección: dermatofitos, cándida y bacterias.

¿Cómo puede prevenirse?

1. Secar bien los pies, especialmente entre los dedos.

2. No dejar los pies en agua caliente más de 10 minutos.

3. Cambiar los calcetines y el calzado diariamente.

4. Intentar llevar zapatos transpirables de piel o materias naturales.

5. Evitar las rozaduras causadas por zapatos que no se ajusten adecuadamente.

6. No se deben compartir toallas, calcetines ni calzado.

7. Utilizar siempre zapatillas en gimnasios, etc.

8. Si usted o algún miembro de su familia padece pie de atleta, evite caminar descalzo por alfombras y moquetas.

9. Para evitar la nueva aparición del pie de atleta es aconsejable espolvorear calcetines y zapatos con un antifúngico en polvo.

¿Como reconocer el pie de atleta?

Sus síntomas más frecuentes son:

  • Picores
  • Enrojecimiento de la piel
  • Sensación de quemazón
  • Grietas o descamación en la piel de entre los dedos de los pies
  • Ampollitas o pequeñas escamas en la planta

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Si has observado alguno de estos síntomas, “muy probablemente” tienes pie de atleta. Pregunta a tu farmacéutico sobre los antifúngicos especiales para el pie de atleta.